Nuria Álvarez y Rosa Santizo, de la revista de enigmas y misterios Avalon, entrevistaron a Ana Alonso en su visita a Sevilla, y le preguntaron sobre diversos aspectos de esta nueva serie que ha escrito junto a Javier Pelegrín. Entre otras cosas, habla de su manera de escribir a dos manos:

Javier y yo somos pareja, así que eso facilita bastante las cosas. Lo que hacemos es que Javier elabora guiones muy detallados, de todo lo que ocurre en la novela escena por escena, unos guiones que son muy visuales, muy cinematográficos, y luego a partir de ahí yo realizo la escritura final. Porque si hubiera dos manos en la escritura se notaría una incoherencia de estilo, así que después de probar distintas fórmulas, ya aplicamos ésta desde La llave del tiempo. Hablamos mucho, hablamos mucho de cada historia y no es tan compartimentado como yo os lo he presentado porque yo intervengo también en la fase de guión, él interviene a veces también en la fase de escritura… pero básicamente ese es el reparto que hacemos de tareas.

Puedes leer la entrevista completa en este enlace.

Los viajes en la Edad Media

3 comentarios Club Yinn Por Club Yinn El 24 de Septiembre de 2011

A pesar de que en la Edad Media no existían los medios de transporte que tenemos hoy, la gente viajaba mucho. Viajaban los mercaderes, para obtener mercancías en un lugar y venderlas en otro. Viajaban los campesinos, para llevar sus productos a los mercados de la ciudad o comprar animales de labor. Viajaban los peregrinos que se dirigían a Santiago de Compostela o a otros lugares de peregrinaje. Viajaban los caballeros, que tenían que desplazarse hacia los lugares de conflicto donde se enfrentaban a sus enemigos, pero también para tomar parte en las justas y torneos de la nobleza. Viajaban los juglares, que llevaban sus espectáculos callejeros de un pueblo a otro. Y viajaban incluso los reyes, cuyas cortes se desplazaban de un rincón a otro de su reino a fin de mantener el contacto con todos sus territorios.

Los viajes, obviamente, no eran tan cómodos como hoy en día. Lo normal era realizarlos a pie, a caballo o a lomos de una mula. No era frecuente usar carrozas o coches de caballos, como en épocas posteriores, aunque sí se empleaban carros para transportar mercancías. Por las noches, el viajero se detenía a descansar en las posadas del camino, que solían estar a la entrada de los pueblos. Estas posadas tenían grandes patios con establos para las cabalgaduras, y a menudo era más lo que pagaba el viajero por el pienso y el cuidado de su caballo que por su propio hospedaje. Solo los viajeros más ricos podían permitirse una habitación privada. La mayoría compartían la habitación con otros viajeros, e incluso era frecuente compartir la cama.

Cuando el viajero no encontraba posada, podía recurrir a la hospitalidad de una casa privada. Los dueños de la vivienda le ofrecían comida y alojamiento en un pajar o establo. A veces podían permitirse ofrecerle una alcoba. El viajero, normalmente, pagaba a sus anfitriones.

Algunos viajeros optaban por dormir al raso, sobre todo en el buen tiempo. Pero eso sí, era recomendable formar grupos con otros viajeros para protegerse de los bandidos que acechaban en los caminos.

El viaje de Diego

0 comentarios Club Yinn Por Club Yinn El 24 de Septiembre de 2011

En Fuego azul se cuenta con bastante detalle el viaje de Sahar desde Isbiliya a Toledo, pero no se cuenta directamente el viaje de Diego desde que abandona el castillo del obispo Gelmírez hasta que se encuentra con Sahar.

Te proponemos que imagines este viaje y escribas un relato contando una etapa especialmente peligrosa del mismo. Puedes ayudarte de un mapa de la ruta de la Plata que seguían los peregrinos en la Edad Media para llegar desde el sur de España a Santiago de Compostela. En internet encontrarás las etapas de esta ruta. Puedes imaginar que Diego realiza este viaje desde Santiago hacia el sur. Elige una de las primeras etapas del viaje e imagina un peligro inesperado que Diego se encuentra en el camino, o un inconveniente (mal tiempo, falta de albergue, una herida en los pies, un problema de su caballo, etc). Incluye en tu relato tantos detalles como puedas. También puedes describir el encuentro de Diego en su viaje con otros personajes: un mercader, un monje, un peregrino o un juglar.

El viaje de Sahar

0 comentarios Club Yinn Por Club Yinn El 24 de Septiembre de 2011

Si vas a leer Fuego azul, te proponemos que te fijes en la ruta que recorre Sahar en la primera parte del libro, desde que sale de su casa en Isbiliya (Sevilla) hasta que llega con Diego a la ciudad de Toledo, y que contestes a las siguientes preguntas.

1- ¿Qué ciudades o pueblos visita Sahar en su ruta de Isbiliya a Toledo? Localízalas en un mapa.

2- ¿Dónde suele dormir Sahar por las noches en su viaje?

3- ¿Qué medio de transporte utiliza?

4- ¿Qué distancia existe entre el pueblo de Consuegra y el de Orgaz, una de las etapas del viaje de Sahar? Puedes calcular esa distancia a través de internet.

5- ¿Cuánto tiempo se tardaría actualmente en ir de Consuegra a Orgaz en coche? ¿Cuánto tiempo crees que se tardaría en el siglo XII? ¿A qué se deben las diferencias?

6- En el libro, Sahar llega sola una posada y pide una habitación individual. Lee la entrada sobre los viajes en la Edad Media en este mismo blog y contesta a la siguiente pregunta: ¿Crees que al posadero le extraña la petición de Sahar? ¿Por qué?

El Ajedrez en la Edad Media

1 comentario Club Yinn Por Club Yinn El 24 de Septiembre de 2011

¿Alguna vez te has preguntado cómo se entretenía la gente en la Edad Media? Resulta que algunos juegos de la actualidad ya se practicaban entonces, entre ellos los dados y el ajedrez.

El ajedrez fue introducido en España a través de Al Ándalus. El mundo árabe conoció este juego a través de los persas, que a su vez lo importaron, probablemente, de la India. En el mundo árabe, el ajedrez no se jugaba con tablero, sino con una tela en la cual estaban pintadas o bordadas las sesenta y cuatro casillas. En su paso a Occidente, la tela se sustituyó por una tabla con el mismo número de casillas. Al principio, estas casillas eran todas del mismo color, pero luego se introdujo el tablero bicolor, que podía tener casillas rojas y negras, rojas y blancas o negras y blancas.

El ajedrez árabe (y también el medieval cristiano, en los primeros tiempos) no contaba con la pieza de la reina. En su lugar existía una pieza llamada firzán que se movía una sola casilla en diagonal. Cuando un peón llegaba al final del tablero se transformaba en firzán. Con el tiempo, en el mundo cristiano el firzán pasó a llamarse alferza (así aparece en el manuscrito sobre ajedrez del rey Alfonso X, en el siglo XIII) y seguía siendo un personaje masculino. Pero al latinizarse este nombre, pasó a conocerse la pieza como fercia, y en francés se tradujo como vierge, o virgen.

Como en la cultura medieval a la Virgen María se la llamaba también Regina (reina), la pieza en cuestión pasó a ser una pieza femenina, con el nombre de Reina. Esta transformación fue acompañada de un aumento de poder para la pieza, que pasó a moverse en todas direcciones a través de todo el tablero.

El alfil también cambió a lo largo de la Edad Media, pasando de ser una pieza que se movía dos casillas en diagonal a moverse tantas casillas como el jugador quisiera. Las torres, el rey y los caballos mantuvieron sus movimientos originales.

El ajedrez se consideraba un juego de guerra, y formaba parte de la educación de todo caballero. los países europeos en los que más extendido estaba este juego eran España e Italia. Los tableros y las piezas de ajedrez eran bienes valiosos, y muchas veces aparecen en los testamentos como parte destacada de una herencia.

La librería de Barcelona Al·lots, El petit príncep, publica en su blog una reseña de sobre Fuego azul, el primer libro de la serie Yinn. Reproducimos a continuación un extracto (traducido al castellano):

“Aunque sabía que se trataba de una trilogía y que todavía no se ha publicado entera, me arriesgué: una novela de aventuras situada en la Península Ibérica en el siglo XII prometía… y, de hecho, Ana Alonso y Javier Pelegrin no me han decepcionado. Es una novela bien escrita, bien ambientada y que engancha: tiene los ingredientes necesarios para convertirse en un éxito”.

Puedes leerla entera, en catalán, en este enlace.

Alba Gómez Varela ha entrevistado a Ana Alonso y Javier Pelegrín con motivo de la publicación de Fuego azul, la primera entrega de la serie de historia y fantasía Yinn. En ella, afirman, por ejemplo:

“Hemos querido adentrarnos en un género que tiene muchos seguidores en el mundo anglosajón y que a nosotros nos fascina: la fantasía histórica. Se trata de introducir elementos mágicos o fantásticos en un marco histórico bien documentado y abordado con rigor, que es lo que nosotros hemos pretendido hacer con la Edad Media española en la trilogía Yinn”.

En este enlace podéis leerla completa.

Akil en el siglo XXI

0 comentarios Club Yinn Por Club Yinn El 12 de Septiembre de 2011

Akil es uno de los principales protagonistas de Fuego Azul, y él es el narrador de buena parte de la novela. Pero ¿te imaginas cómo reaccionaría Akil si al despertar, después de estar atrapado en el frasco mágico durante siglos, se encontrase en el siglo XXI?

Actividades:

1- Un monólogo interior es lo que un personaje está pensando en un momento determinado. Teniendo esto en cuenta, escribe un monólogo interior de Akil mientras camina por la calle de una gran ciudad del siglo XXI y ve los coches, los semáforos, la gente hablando por el móvil, los escaparates, etc.

2- Ahora, escribe un diálogo entre Akil y una vendedora de una tienda de ordenadores. Akil ha entrado en la tienda por curiosidad, y está pensando en comprar uno de esos objetos, aunque no sabe muy bien para qué sirve.

La iluminación en la Edad Media

0 comentarios Club Yinn Por Club Yinn El 12 de Septiembre de 2011

Como sabes muy bien, en la Edad Media no existía la luz eléctrica. La gente tenía que recurrir a otras fuentes de energía para iluminar el interior de las viviendas durante la noche. Algunas ciudades también contaban con iluminación exterior, aunque la mayoría de los barrios se encontraban sumidos en la más completa oscuridad durante la noche, razón por la cual resultaba peligroso frecuentar las calles después del crepúsculo.

Actividades:

1- Mientras lees Fuego azul, anota todas las alusiones a la iluminación artificial que aparecen en el libro.

2- Después de terminar el libro, contesta a las siguientes preguntas:
a) ¿Cómo crees que iluminarían en el siglo XII el comedor de una posada?
b) ¿Cómo se iluminaría la cocina de una familia campesina?
c) ¿Cómo se iluminaría de noche el patio de armas de un castillo?
d) ¿Cómo se iluminaría la puerta de una casa noble de Isbiliya?
e) ¿Cómo se iluminaría el interior de una iglesia?

Si aún no tienes en tus manos Fuego azul, puedes abrir boca leyendo online el primer capítulo. Aquí lo tienes: